Education | From the Field

By Gus Dupin
(Click here to read this story in English)
Fundado en 1996 por el Dr. Eduardo Fernández-Duque, el Proyecto Mirikiná es un proyecto de campo de varias décadas enfocado en los monos mirikinás (Aotus azarae) en las selvas de Formosa, Argentina. El proyecto combina estudios en biología poblacional, demografía, comportamiento, genética, endocrinología y ecología para investigar los roles que machos y hembras tienen en la evolución de la vida en pareja, el mantenimiento de la monogamia y la dinámica del cuidado biparental.
A lo largo de casi tres décadas, y con el invaluable apoyo de múltiples agencias de financiamiento, incluida la Fundación Leakey, el estudio de estos pequeños monos ha permitido al Proyecto Mirikiná generar mucho conocimiento sobre la evolución del vínculo de pareja, el cuidado parental y la historia de vida de los primates, al mismo tiempo que contribuyó a la conservación del Chaco sudamericano.
Para destacar que la mismísima primera subvención otorgada al Dr. Fernández-Duque para iniciar el Proyecto Mirikiná fue de la Fundación Leakey, marcando el inicio de una relación de 30 años. Más recientemente, la codirectora del proyecto, la Dra. Alba García de la Chica, también recibió una subvención de la Fundación Leakey, ilustrando el compromiso de la fundación de apoyar a las nuevas generaciones de investigadores y así asegurar el crecimiento y la trayectoria continuos del proyecto.

Un campo de entrenamiento para estudiantes y voluntarios

Más allá de la investigación, el Proyecto Mirikiná ha servido como lugar de entrenamiento para más de 400 estudiantes y voluntarios de 22 países, muchos de los cuales han participado a través de subvenciones vinculadas al proyecto. Muchos llegaron con poca o ninguna experiencia de campo, pero a través de su tiempo en el proyecto, desarrollaron habilidades prácticas y una comprensión más profunda de lo que implican el trabajo de campo y la vida en el campo. Yo fui uno de ellos, uniéndome al Proyecto Mirikiná como parte de un programa de verano.
Cuando viajé al campamento del proyecto, no estaba seguro qué esperar. Sabía que dormiría en una carpa e iría a la selva, pero aparte de eso, no podía imaginar cómo sería. Cuando llegué, me di cuenta inmediatamente que muchas de mis expectativas estaban equivocadas. Me sorprendió gratamente saber que teníamos una cocina a gasy que no necesitábamos prender un fuego para cada comida.
Durante mi estadía, me familiaricé con todas las peculiaridades del campamento. Traté de describírselo a mis amigos y familiares, pero a pesar de muchas descripciones y fotos, ellos no podían tener mucha idea de lo que estaba viviendo. Creo que mi mamá solo comenzó a entender las condiciones en las que dormía cuando le conté de una tarántula que encontré en mi almohada antes de acostarme. La gran mayoría de la gente, incluidos mis familiares y amigos, no sabe lo que es estar en un campamento dedicado a estudiar primates, o en cualquier tipo de sitio de investigación de campo.


Minecraft como una forma de compartir la experiencia del trabajo de campo
Así que decidí que una excelente manera de mostrárselo a la gente, y una excelente manera de recordar el campamento del Proyecto Mirikiná, sería construir una réplica en Minecraft. Siempre me ha encantado Minecraft, y es un juego ampliamente accesible y muy popular que es perfecto para construir y sumergirte en un mundo completamente nuevo.
Comencé por encontrar un área en el mundo generado al azar que fuera algo similar a nuestro lugar de estudio. Nuestro campamento se encuentra justo a orillas de un río dentro de una gran estancia ganadera, así que pasé mucho tiempo buscando una selva grande bordeada por una vasta área abierta y un cuerpo de agua. Una vez que estuve contento con un lugar, me puse a construir nuestro campamento, agregando carpas (aprendí que son bastante difíciles de construir en Minecraft), uno de nuestras camionetas y el “Quincho”, la construcción principal del campamento donde cocinábamos, trabajábamos, pasábamos el rato y más.

Debido a su multifuncionalidad, el Quincho está repleto de todo lo que necesitamos. El equipo de campo ocupa las pocas mesas y estanterías, la comida de la semana se guarda en cajas ubicadas a lo largo de la pared, los utensilios de cocina se alinean en la mesada trasera y la gente se mueve alrededor de la mesa central. Trabajé mucho en capturar el desorden organizado que llena el quincho, añadiendo bloques extraños y poco convencionales, pero representativos, dondequiera que pudiera.

Construyendo una réplica de Minecraft
Una vez que estuve satisfecho con eso, me puse a trabajar en el camino de tierra lleno de zanjas que sale del campamento y convertí la sabana de Minecraft en las pasturas donde deambulan el ganado, los búfalos y los caballos. En algunas áreas, estas pasturas parecen extenderse infinitamente, así que me aseguré de proporcionar un amplio espacio para el ganado digital. Una vez que todo esto estuvo terminado, construí el sendero que conducía a la entrada del sector de estudio de la selva.
Dejé la selva generada más o menos igual; todo lo que cambié fue que agregué algunas de las transectas que usamos para navegar por la selva. En la vida real, estas transectas son un poco menos ordenadas y un poco más confusas para mí que soy daltónico, y a menudo luchaba por distinguir las cintas de colores que se usan como marcas.


Los mirikinás también viven en parches de selva separados de la selva en galería. Agregué Colman, una de estas “islas” forestales que está bastante cerca de la selva en galería. Mi grupo favorito de monos vive allí, así que me esforzé por hacerlo lo mejor posible, pero mucho se basó únicamente en mi memoria. Definitivamente debería ser un poco más grande, pero dudo que a los monos les importe.

Añadiendo pequeños detalles
Me divertí muchísimo añadiendo pequeños detalles. Si exploras el mundo, es posible que encuentres huevos de Pascuas, un lugar donde yo iba al baño o la carpa de alguien que siempre terminaba empapada cada vez que llovía.er it rained.
En total, solo me tomó unos días crear el sitio. Todavía hay muchísimas cosas que me encantaría agregar, como hacer que la selva generada naturalmente se parezca más a la versión de la vida real y construir la ruta que lleva a Formosa, la ciudad más cercana en la que pasábamos los fines de semana. Tal vez con tiempo se pueda construir toda la ciudad de Formosa.

Todos los archivos son de acceso público en el Instagram del Proyecto Mirikiná junto con instrucciones para cargar el mundo, con lo cual cualquiera con una cuenta de Minecraft puede explorar nuestro sitio desde cualquier parte del mundo. Realmente espero que la gente pueda entender mejor el campamento y así comprender mejor el trabajo que estamos haciendo y todo lo que implica. Sería increíble si otros grupos construyeran sus campamentos de investigación que la gente podría explorar para aprender sobre las investigaciones de campo.

Gus Dupin es estudiante de la Universidad de Cornell y asistente de investigación en el Laboratorio de Ornitología de Cornell.


